El Centro de Gazuany, cuya construcción había finalizado apenas un mes atrás, se encontraba en plena fase de dotación de material y aún no había comenzado su actividad docente. Se esperaba inaugurarlo para el curso 97-98. Con una capacidad para unos 120 alumnos en régimen de internado, su oferta académica abarcaría las especialidades de electricidad, mecánica, carpintería e informática. Todo un reto para el personal del centro, teniendo en cuenta los limitados medios de que disponen a pesar de la ayuda internacional prestada.